Patologías rectales y anales frecuentes
A menudo, la incontinencia es secundaria a problemas anorrectales que alteran la anatomía de la zona. Condiciones como el prolapso rectal, las fístulas anales o la presencia persistente de abscesos anales pueden debilitar los esfínteres. Asimismo, afecciones comunes como las hemorroides avanzadas o las fisuras anales crónicas generan un entorno de inflamación crónica que impide un cierre correcto del canal anal, siendo vital el diagnóstico diferencial realizado por un experto.
